Una noche Edipo, que, sospechamos, no quiere aprender a leer para asegurarse su cuento de cada noche, estaba en su cama y escuchaba muy atentamente a su madre Yocasta mientras le leía una fábula sobre un ratón de campo y otro de ciudad...
Nuestras relaciones, a diferencia de lo que ocurría con Yocasta, no estaban atravesando por su máximo esplendor. Entonces Edipo dijo:
-Papá, vos no tenés que estar acá.- (o sea, en su habitación)-Nada más cuando te invite-aclaró.
-??????????
-Y, es que vos no sos tan lindo como mi mami...
O sea, no es que no lo sabía, pero bueno...
Nuestras relaciones, a diferencia de lo que ocurría con Yocasta, no estaban atravesando por su máximo esplendor. Entonces Edipo dijo:
-Papá, vos no tenés que estar acá.- (o sea, en su habitación)-Nada más cuando te invite-aclaró.
-??????????
-Y, es que vos no sos tan lindo como mi mami...
O sea, no es que no lo sabía, pero bueno...



